

DE IGLESIAS, TABERNAS, PARACAIDISTAS Y DESERCIONES
Todos los paracaidistas acababan colgados de alguna terraza o en las ramas de algún árbol mal podado de los que, más que decorar, agrietaban las calles del barrio con sus raíces. John Steele se quedó suspendido de la iglesia de Sainte-Mère-Église el Día D en la invasión a Normandía. Los paracaidistas fueron objetivos fáciles y Steele fue uno de los pocos que sobrevivieron. Desde la torre de la iglesia observó cómo asesinaban a sus compañeros. Permaneció allí durante dos horas

David Vicente
4 abr5 Min. de lectura



